Tafí del Valle, en la provincia de Tucumán, en el norte argentino, cuenta la historia de los antiguos ancestros aborígenes.

Su clima es benigno todo el año. Los veranos son templados con temperaturas inferiores a los 30°C. Las noches refrescan al punto de necesitar abrigo. Así se garantiza el descanso para días colmados de actividades.

Se ubica en el valle de mayor altitud del mundo con 2000 metros sobre el nivel del mar.

Con respecto a su costado histórico, las ruinas de asentamientos de pueblos aborígenes datan de la edad precolombina. Continuando con el relato, los vestigios aborígenes se rodean de otros coloniales como los cascos de estancias jesuíticas.

Los vestigios aborígenes datan del 300 A.C por pueblos agricultores que se dedicaban al cultivo de papa, zapallo y legumbres. Pero esta no constituía la única actividad, se dedicaban al pastoreo de llamas. El pueblo de mayor incidencia en la zona es el diaguita. Aún en nuestros días, se pueden observar cómo vivían, en la reserva La Bolsa. El periodo de mayor lucimiento de esta cultura, llamada Cultura de Tafí, se desarrolló entre el 300 y el 500 d.C. Luego la cultura desaparece misteriosamente.

Las leyendas de Tafí del Valle son muchas. Es inevitable el recuento de leyendas y mitos locales que sumergen al visitante en un mundo mágico. Historias de todo tipo con personajes como la Yacumama, la Ñusta y deidades como Maumama, madre del río, la Pachamama, la diosa por excelencia y el Yastay, el padre que protege a los animales del cerro, entre otros.

Tafí del Valle y las actividades al aire libre

En la zona se da el llamado turismo ecológico que invita a conocer granjas ecológicas y el uso, por ejemplo, de hierbas de uso medicinal, entre otros. Los múltiples senderos ofrecen caminatas de distinta complejidad. Otras actividades por realizar son  las cabalgatas, rafting, deportes acuáticos y pesca deportiva. Si se prefieren actividades rurales, se puede optar por jineteadas en las estancias de la zona.

En cuanto a la gastronomía, la cocina del valle se caracteriza por los platos típicos como el charqui, el locro, la cuajada, los huevos quimbos, el huaschalocro y la chanfaina. El queso Tafinisto es reconocido en el mundo entero y sigue una elaboración ancestral cuyo origen se funda en las tradiciones jesuíticas.

Tafí del Valle con su variedad de alojamientos y propuestas, hacen inevitable incluirla en todo itinerario.