El Cementerio de la Recoleta es el cementerio más famoso de Argentina, está situado en el bello barrio de la Recoleta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue diseñado por Próspero Catelin y allí están sepultadas la mayoría de las personalidades más imponentes del país.

Este cementerio es arte en su máxima expresión, su entrada está formada por un pórtico de cuatro columnas de orden dórico griego sin base, originado en una de sus importantes reformas en el año 1881 por el intendente de la Municipalidad, Torcuato de Alvear, en ese momento.

En el exterior y en el interior hay inscripciones en latín, y de afuera puede observarse la frase: Requiescant in pace, que quiere decir: Que en paz descansen. De el lado de adentro, dice: Expectamus Dominum, que quiere decir: Esperamos al señor, este es un mensaje de los muertos a los vivos.

En el frente de las columnas están inscriptos los primeros símbolos de la vida y la muerte, simbolizados en 11 alegorías:

  • El huso y las tijeras: El hilo de la vida puede cortarse en cualquier momento
  • La cruz y la letra P: Que la paz de Cristo reine en los cementerios
  • La corona: Voto de recuerdo permanente
  • La esfera y las alas: El tramo de la vida y de la muerte que gira sin cesar como la esfera
  • La cruz y la corona: La muerte y el recuerdo
  • La abeja: la laboriosidad
  • La serpiente mordiéndose la cola: el principio y el fin
  • El manto sobre la urna: el abandono y la muerte
  • Las antorchas con llamas hacia abajo: la muerte
  • El búho: el vigilador, y según otras creencias, anuncia la muerte
  • El reloj de agua o clepsidra: el transcurrir del tiempo o el paso de la vida

Este predio posee 4780 bóvedas perfectamente distribuidas en 54 843 metros cuadrados, 80 de las cuales se declararon Monumento Histórico Nacional. El cementerio muchos mausoleos de mármol decorados con estatuas de diferentes estilos arquitectónicos. Se ha organizado en manzanas, rodeadas de avenidas arboladas que dan a callejones laterales donde están alineados los mausoleos.

Cada uno de los mausoleos se encuentra con el nombre de la familia en el centro, y casi siempre, se añaden al frente placas de bronce para los miembros individuales.

El escritor Argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) tuvo en algún momento la fantasía de ser enterrado en este Cementerio, pero al final, fue enterrado en la ciudad de Ginebra, en Suiza.